miércoles, 11 de agosto de 2010


la vida no se mide por las veces que respiras, sino por los momentos que te dejan sin aliento y él me regalaba momentos imposibles de olvidar, el pequeño astronauta de ojos verdes me prestaba el brillo de las estrellas cada noche, para que no me perdiese, él era mi chico extraordinario, y ahora lo echo de menos.

2 comentarios:

Laila ♥ dijo...

Si, es cierta la frase :)
Que bonita imagenn
Que anndes biienn

Marta dijo...

preciosa entrada!! me a encantado!!
si tiens un minuto pasa por mi blog!! un besazo ^^

compartimos universo.